La historia de este biocompuesto se desarrolla porque en Naifactory han desarrollado una serie de materiales circulares a partir de este subproducto para desarrollar elementos de uso común como juguetes, objetos de decoración y arquitectura efímera.
Re Olivar, así llaman sus creadores a este biocompuesto orgánico a partir de los huesos de la aceituna; es biodegradable y reutilizable “ofrece nuevas posibilidades para la reutilización de un producto y su ciclo de vida” según comentan en su web.

El equipo está compuesto por Joseán Vilar, arquitecto y paisajista; Silvana Catazine, especialista en diseños circulares y diseñadora gráfica y Manuel Quesada, químico.
Naifactory se ha centrado en diseños para el interior, donde la idea de desarrollar juguetes ha sido un reto muy importante. Según comentan “los juguetes, en el mercado actual tienen una de las vidas más cortas y el 90% de ellos están fabricados con plásticos”. La versión granulada de Re Olivar proporciona un aspecto, textura y función similar a la madera. Y, además, tiene una gran ventaja; cuando la niña o el niño están cansados de jugar con el juguete, puede derretirse el material para transformarlo en un nuevo objeto.

El proceso de fabricación comienza con el triturado del hueso para pasar a continuación a añadir aglutinantes naturales según la elasticidad, permeabilidad y resistencia que se necesite para desarrollar el producto final. La apariencia resultante puede ser semitransparente, de textura granulada o un aspecto similar a la madera.
En la actualidad Naifactory busca empresas socias para producir y comercializar juguetes, lámparas y objetos de decoración desarrollados con este biomaterial.
Más info: http://re-naif.com/naifactory_lab/
Artículo publicado en la revista EcoHabitar nº 66 en verano de 2020.
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