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ToggleLa Casa en Vallvidrera es un ejemplo de conexión entre naturaleza y ciudad. La idea surge del deseo de una familia de volver a conectar con la naturaleza tras varios años viviendo en el centro urbano de Barcelona.
La proximidad a la ciudad permite a la familia mantener su red de amigos y familiares, mientras disfrutan de un entorno natural y unas vistas espectaculares. Este proyecto responde a una clara apuesta por una vida más tranquila. Una vida integrada en el paisaje natural, sin renunciar a las comodidades que ofrece una gran ciudad.
El terreno elegido está situado en el corazón del parque natural de Collserola, a escasos minutos en coche del centro de la ciudad, con buenas conexiones en transporte público. Este enclave ofrece un equilibrio único entre la vida urbana y el entorno natural.
Reconexión con la naturaleza a pocos minutos de Barcelona
Vivir en un parque natural, con increíbles vistas, a pocos kilómetros de la ciudad de Barcelona es la opción de vida que ha escogido esta familia. Tras años de vivir en el centro de la ciudad encontraron el terreno ideal en Vallvidrera, dentro del parque natural de Collserola. Este emplazamiento les permite estar rodeados de naturaleza sin renunciar a la cercanía de su red familiar y de amigos, además de estar bien conectados con el centro urbano mediante transporte público.

Implantación y estrategia bioclimática del proyecto
El terreno, aunque con muchas ventajas por su localización, presenta también retos importantes: es de pendiente pronunciada y ofrece limitaciones solares debido a su orientación y una construcción vecina.
A pesar de estos condicionantes, la casa logra sacar el máximo provecho de su situación, potenciando la integración con el paisaje, optimizando el uso de energía pasiva y minimizando el impacto ambiental.
El terreno presenta una pendiente hacia el norte, con vistas despejadas sobre el Vallès. La vivienda se ha ubicado estratégicamente en la parte superior del terreno para maximizar las vistas, facilitar el acceso desde la calle y asegurar una mejor integración con el entorno natural.
Desde el punto de vista bioclimático, la pendiente y la orientación del terreno plantearon retos específicos. Aunque la fachada sur, ideal para captación solar, se ve parcialmente bloqueada por una edificación vecina, el diseño compensa esta limitación con soluciones como dobles espacios y atrio en cubierta, que permiten la entrada de luz y calor natural en el interior de la vivienda. Esta solución también mejora la ventilación cruzada, reduciendo la necesidad de climatización mecánica y manteniendo el confort térmico durante todo el año.
El diseño maximiza el contacto de la vivienda con el terreno y crea una fluida relación entre interior y exterior, característica fundamental del proyecto.
Las áreas exteriores, como el jardín y la piscina, se sitúan en la zona central de la parcela, conectadas directamente con las zonas comunes a través de una sala polivalente que actúa como espacio de transición entre la vida interior y el entorno natural.

Programa. Distribución sobre el terreno
La vivienda se organiza en tres niveles, aprovechando la pendiente del terreno. El acceso principal se sitúa a nivel de calle, donde se encuentran las zonas de vida diaria, incluyendo un amplio espacio de estar, comedor y cocina. Estos espacios se sitúan ligeramente por debajo del nivel de la calle para garantizar la privacidad y mejorar la integración en la pendiente.
Desde la planta de acceso, una escalera conecta con el nivel superior, donde se encuentran las habitaciones familiares.
A través de un distribuidor a doble altura y un atrio captador de luz, se asegura la entrada de luz natural y calor solar.
En la planta inferior se encuentra una sala polivalente con baño completo, se utiliza como área de teletrabajo o espacio de invitados, conectándose directamente con el jardín y la piscina. Este espacio puede abrirse completamente al exterior, actuando como porche en celebraciones o encuentros.
En los dormitorios se ha implementado un sistema de instalación eléctrica biocompatible para minimizar la contaminación electromagnética. Esto incluye el uso de cables apantallados, la integración de tomas de tierra y la reconducción de campos eléctricos hacia el subsuelo. De este modo, se reduce la exposición a los campos eléctricos generados por dispositivos cotidianos como lámparas o cargadores. Esta solución contribuye a crear un entorno más saludable y libre de interferencias electromagnéticas, especialmente en las zonas de descanso.






Sistema constructivo, materiales y estrategias que reducen el impacto ambiental
Uno de los pilares fundamentales de este proyecto es el uso de biomateriales y estrategias que reduzcan el impacto ambiental, en línea con el compromiso del estudio con la sostenibilidad y el diseño bioclimático.
Estructura, muros de carga, forjados
La estructura se basa en muros de carga de ladrillo cerámico, un material que no solo proporciona una excelente inercia térmica, sino que también se fabrica utilizando hornos de biomasa, reduciendo su huella de carbono.
Estos muros están protegidos con un sistema SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior) a base de fibra de madera, un material reciclado y de baja huella ecológica que ofrece excelentes prestaciones térmicas y acústicas.
Los forjados de la vivienda se resuelven con revoltón cerámico, que ayuda a mantener la inercia térmica, almacenando calor en invierno y frescor en verano.
La elección de estos materiales busca eficiencia energética y también garantizar un ambiente interior saludable, sin la emisión de contaminantes tóxicos. Además, se ha dado prioridad al uso de pavimentos permeables en los espacios exteriores, que permiten la transpiración del terreno y ayudan a regular la humedad y temperatura. Estos pavimentos también favorecen la evaporación natural, contribuyendo a mantener un microclima confortable alrededor de la vivienda.

Sistema de energía. El diseño bioclimático minimiza la demanda energética
El diseño bioclimático de la Casa en Vallvidrera minimiza la demanda energética, pero también se ha incluido un sistema activo de generación de energía para cubrir las necesidades básicas de la vivienda, como la calefacción y el agua caliente.
El sistema elegido es una caldera de aerotermia, alimentada por placas fotovoltaicas, que distribuye el calor mediante suelo radiante. Este sistema es eficiente y sostenible, ya que aprovecha las condiciones climáticas favorables de la zona para generar energía renovable. Además, la vivienda cuenta con un depósito de inercia que almacena agua caliente durante el día, utilizando la energía solar generada para cubrir las necesidades durante la noche.
Gestión del agua, aspecto clave de un proyecto
La gestión del agua es otro aspecto clave en este proyecto. Se ha instalado un sistema de recogida de aguas pluviales, que almacena el agua de la cubierta en un depósito para su posterior uso en el riego del jardín.
Además, la vivienda cuenta con un sistema de reutilización de aguas grises, procedentes de las duchas y lavaderos. Tras un proceso de filtrado, estas aguas se reutilizan en los inodoros reduciendo significativamente el consumo de agua potable y contribuyendo a una gestión más sostenible de los recursos hídricos.

Biomateriales: reducción de la huella ecológica, libres de sustancias tóxicas
Uno de los principales objetivos del estudio es reducir el impacto ambiental de sus proyectos, y en este caso se ha puesto un especial énfasis en la utilización de biomateriales.
Los muros de la vivienda están construidos con bloques cerámicos de arcilla cocida en hornos de biomasa, un proceso que reduce notablemente las emisiones de CO₂.
El aislamiento, por su parte, se ha realizado con fibra de madera, un material natural y reciclado que, además, es altamente transpirable, garantizando la salud del ambiente interior.
Las carpinterías de madera utilizadas en la construcción también juegan un papel fundamental en la creación de un ambiente saludable.
Acabados. Las pinturas y acabados utilizados son minerales al silicato, completamente naturales y libres de sustancias tóxicas, lo que refuerza el compromiso con la salud interior.
El proyecto de la Casa en Vallvidrera combina sostenibilidad y confort, integrándose en su entorno natural sin renunciar a las comodidades urbanas.
Con estrategias bioclimáticas, biomateriales y sistemas de energía renovable, se minimiza el impacto ambiental.
Además, se optimiza la gestión del agua, creando un hogar eficiente, saludable y respetuoso con el medio ambiente.
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Una visión integral y holística
Vivimos en una situación de emergencia climática, donde la supervivencia de los seres vivos en nuestro planeta no está garantizada. Los científicos alertan de que, si no iniciamos una transformación profunda y urgente de nuestras sociedades, el cambio climático avanzará hasta convertir la tierra en un lugar inhabitable.
Ante esta perspectiva, todos los humanos deberíamos asumir la responsabilidad con las generaciones futuras y con los millones de personas que ya están viviendo los efectos del cambio climático, llevando a cabo una lucha por transformar la forma en la que habitamos nuestro planeta. La arquitectura y la construcción, responsables del 40% de las emisiones de carbono, tienen un papel fundamental en el proceso de regeneración que debemos afrontar.
Nuestro estudio parte de esta premisa indispensable, la de tomar consciencia del momento histórico en el que vivimos, de asumir nuestra responsabilidad como seres humanos y de llevarlo a cada una de las facetas de nuestra vida. Nuestra profesión, la arquitectura, debe estar acorde con nuestra forma de entender la vida y en nuestro caso, parte de una profunda consciencia medioambiental y del respeto hacia la salud de las personas y del planeta.
Para nosotros el proyecto parte de una visión integral y holística, en el que la estética es un requerimiento más de un diseño constructivo que debe satisfacer múltiples necesidades como son el funcionamiento climático, el confort y bienestar, la funcionalidad, la economía de recursos y medios, la reducción de huella ecológica e impacto medioambiental, así como la calidad y la salud del ambiente interior.
Es por este motivo que a cada decisión que tomamos, a cada solución constructiva, a cada material que incorporamos, le pedimos el máximo. Nunca introducimos una solución que responda únicamente a una función estética y generalmente la estética acaba siendo el resultado de un diseño armónico y eficiente en energía y en utilización de recursos y que pone en valor materiales nobles y naturales con soluciones constructivas de elevado rigor técnico.
Ficha técnica
- Arquitectura: Slow Studio. https://www.slowstudio.es/
- Arquitecto técnico: Iñaki González de Mengiguchia. https://arqa.com/
- Estructuras: Windmill. https://www.windmill.com.es/en
- Instalaciones: SJ12. http://sj12.info/
- Constructora: Jufraed. https://www.jufraed.es/
Ficha materiales
- Fundamentos: zapata corrida de hormigón Muros de carga: Pared de gero
- Cubierta: invertida de gravas
- Paredes interiores: tabique cerámico
- Suelo exterior: piezas Breinco
- Acabados interiores: enyesado y pintado con pintura ecológica. Natuclay.
- Acabados exteriores: SATE de fibra de madera. Pavatex
- Carpintería: carpinterías de madera, en puertas y ventanas
- Instalaciones: aerotermia + placas solares
- Fontanería: tubo multicapa, de polietileno.
- Aguas grises y pluviales: recuperación de aguas grises y bombeo a WC + pluviales
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