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ToggleEl biointeriorismo nos ayuda a buscar cómo trabajar de forma saludable. La forma en que trabajamos ha experimentado una transformación sin precedentes. Cada vez más personas optan por trabajar desde casa, lo cual ofrece comodidad y flexibilidad. Sin embargo, es crucial crear un espacio de trabajo saludable para mantenernos productivos y garantizar nuestro bienestar físico y mental.
Numerosos estudios publicados confirman que el ambiente que nos rodea juega un papel importante en nuestra salud física y mental. Y si tenemos en cuenta que pasamos un tercio de nuestra vida en el espacio de trabajo, es eminente que le prestemos la atención que se merece.
Distintas necesidades según la forma de trabajar
Esta realidad trae consigo diferentes necesidades según sea el perfil en tu trabajo. Quizá eres alguien que está emprendiendo, o bien tienes libre dedicación o simplemente realizas tareas laborales esporádicas desde casa. Por eso, cuando vayas a diseñar tu espacio de trabajo en casa, lo primero a analizar es cómo trabajas y de qué forma desarrollas ese trabajar.
Puede que prefieras tenerlo todo organizado y que sea importante para ti contar con suficiente espacio de almacenamiento para guardar documentos, libros o materiales de trabajo.
Quizá trabajes con documentos y necesites un escritorio amplio para tenerlo todo a la vista. O quizá valores más la flexibilidad y la movilidad y con un pequeño escritorio te resulte suficiente.
Te invito a que dediques unos minutos a analizar tu forma de trabajar y desarrolles una lista de necesidades. Esto te ayudará a encontrar el equilibrio entre comodidad física y funcionalidad para lograr un entorno saludable y productivo durante las jornadas laborales desde casa.
Diseña tu espacio de trabajo en casa de forma saludable
Es tan importante el entorno para el ser humano que, en el año 1998, los neurocientíficos Fred H. Gages y Peter Eriksson publicaron los resultados de un estudio donde habían descubierto que un cerebro humano en su edad adulta es capaz de producir neuronas nuevas si se encuentra en un entorno estimulante.
Según la neurociencia, la elección del espacio es clave. Y para empezar a elegir nuestro espacio de trabajo existen dos premisas fundamentales a tener en cuenta: la luz natural y la tranquilidad.
La primera no solo mejora el estado de ánimo, sino que también ayuda a prevenir la fatiga visual y promueve la claridad mental.
La segunda te ayuda a tener una actitud y un rendimiento óptimo. Favoreciendo la concentración, la creatividad y haciéndote sentir más productivo.

Con estas dos premisas en mente, te invito a darte una vuelta por tu hogar y observar qué lugar puede ofrecerte estas dos premisas y que cumpla con tu lista de necesidades.
Puede que sea una habitación que transformes en tu nuevo despacho, el salón, un rincón en la cocina, el garaje o la buhardilla que tienes en desuso.
Elige el mobiliario adecuado para el trabajo en casa
Una vez decidido el espacio, el siguiente paso es seleccionar el mobiliario adecuado. Hacer una lista con todo el material que creas que vas a necesitar te ayudará a enfocarte en la búsqueda de los muebles y en la elección correcta.
El escritorio será tu base de operaciones. Es importante que sea proporcionado a tus necesidades y que pueda albergar todos tus elementos de trabajo (todo lo que estaba incluido en la lista inicial). Si puedes elegir, la madera maciza es el material ideal. Aunque siempre deberías tener presente sus acabados (barnices, adhesivos, tratamientos, etc.), sus etiquetas deben indicar que tengan bajas concentraciones de formaldehídos o COVs.
Es muy importante tener en cuenta que sus acabados (barnices, adhesivos, tratamientos, etc.) tengan bajas concentraciones de formaldehídos o COVs.
La silla es otro elemento clave en tu jornada laboral. Siendo, si cabe, el elemento que merece una buena inversión. Y es que, al estar sentado o sentada, estás ejerciendo una tensión a la columna tres veces superior a cuando estás de pie. Por eso, busca la mejor silla ergonómica que te puedas permitir. Entre las características que debes valorar:
- Que recoja bien la espalda, si es de respaldo alto mejor.
- Que tenga apoyo para los brazos.
- Que permita cierto movimiento corporal, así rebajarás tensiones.
- De materiales naturales.
Además del escritorio y la silla, podemos incorporar otros elementos complementarios al mobiliario. Por ejemplo, estanterías o archivadores para organizar los documentos; cajoneras con ruedas que nos permitan moverlos fácilmente; o cualquier otro accesorio que haga nuestro escritorio más ergonómico.
Recuerda que el objetivo principal es crear un entorno cómodo y funcional donde puedas concentrarte sin distracciones ni sufrir molestias físicas innecesarias.
Adecuar el espacio de trabajo en casa
Preparar el espacio de trabajo también es crucial a la hora de crear un ambiente saludable y productivo en casa. Pintar, decorar e iluminar correctamente son aspectos importantes a tener en cuenta.
La elección del color de las paredes puede influir en el estado de ánimo y en la concentración. Lo ideal es partir de colores neutros como el blanco roto, el beis o el gris claro, ya que transmiten sensación de calma, facilitan la concentración y nos permiten incluir un color en contraste en una pared o en el mobiliario. Debes evitar colores demasiado saturados que puedan distraerte. Puedes consultar la Psicología del color de Eva Heller para profundizar este aspecto.
Si hablamos de la pintura para las paredes, puedes optar por las de tipo natural a base de cal, arcilla o silicatos. Son las que te aportarán un extra de confort por sus propiedades higroscópicas, antibacterianas y transpirables. Si necesitas algo más de información, te invito a leer el artículo sobre El secreto de las pinturas ecológicas.
La decoración también tiene un papel interesante a la hora de crear un espacio de trabajo agradable y motivador. Colocar elementos inspiradores te ayudará a empezar la jornada más motivada. Y recuerda mantener el equilibrio entre una decoración personalizada y ordenada.
La iluminación es clave
Una buena iluminación es crucial para evitar problemas visuales, cansancio ocular o trastornos del sueño. Trata de aprovechar al máximo la luz natural durante el día. Elige bien la orientación para evitar reflejos y deslumbramientos. Y cuando ya no sea suficiente, recurre a la luz artificial teniendo en cuenta los aspectos que detallo a continuación para poder disponer de una calidad lumínica saludable.
- Es interesante contar con varias fuentes de luz para crear distintos ambientes. Apoyarte con una luz indirecta, que no genere sombras, junto con una luz puntual sobre la zona de trabajo, te ayudará a que la vista esté más relajada.
- La calidad de la iluminación también es un aspecto muy importante. Se tiene que buscar una iluminación que reproduzca lo mejor posible el espectro cromático solar. Un CRI (o IRC según el idioma) de 90% o mayor será lo ideal.
- La temperatura de color o grados Kelvin (K) es otra característica que debes cuidar. Una temperatura de 4.000-4.500 K, es una temperatura neutra ideal para la zona de trabajo y ambiental. Una temperatura superior a 5.000 K será demasiado fría o azulada y puede interferir en tus ritmos circadianos y a nivel ocular. Puedes combinar una luz neutra con una luz cálida para alguna zona de relax donde puedas tomar algún descanso.
- Presta atención al parpadeo o flicker de la iluminación que utilices. Si es alto, hará que la fatiga visual aumente o te produzca dolor de cabeza.
- Es recomendable que, al menos dos horas antes de ir a dormir, dejes de utilizar dispositivos electrónicos e iluminación neutra o fría. Así, utilizando luces cálidas (3.000 K o inferiores) le estarás diciendo a tu cerebro que se vaya preparando para un sueño reparador.
La tecnología en el espacio de trabajo de forma segura
Es evidente que dependemos de la tecnología en mayor o menor medida para desarrollar nuestro trabajo. No obstante, es importante utilizarla de forma segura para preservar nuestra salud y bienestar.
Para empezar, se tiene que revisar que todos los aparatos eléctricos y electrónicos estén correctamente derivados a tierra mediante enchufe tipo Schuko, de esta forma minimizarás la exposición al campo eléctrico mientras trabajas.
Si utilizas un portátil, es conveniente que lo hagas mientras está desenchufado. Si te es inevitable, mantenlo alejado, por ejemplo, sobre un elevador y siempre úsalo con teclado y ratón por cable.
Probablemente necesites enchufar varios aparatos a la vez a una regleta. Para controlar los campos eléctricos (CE) que estos producen, utiliza una regleta apantallada e interruptor bipolar.
Conectarlo todo por cable: Internet, teclado, ratón…, evitarás estar dentro de una burbuja de ondas electromagnéticas que al final de la jornada te harán sentir agotado y a medio y largo plazo te pueden producir serias patologías.
Por último, no olvides desconectar correctamente tus dispositivos al finalizar tu jornada laboral. Apaga completamente el ordenador y evita dejarlos en modo reposo o standby, ya que puede generar sobrecalentamiento, consumo energético o CE innecesarios.
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Conclusión
Crear un espacio de forma saludable es fundamental para garantizar nuestro bienestar físico y mental mientras trabajamos. Al seguir estos consejos y adaptar el entorno a nuestras necesidades, nos permite optimizar nuestra productividad y prevenir problemas de salud relacionados con una mala postura, la exposición a productos tóxicos o sobrecarga de campos eléctricos y magnéticos.
Recuerda que tu espacio de trabajo debe ser un refugio donde puedas encontrar inspiración, concentración y comodidad. Aprovecha al máximo cada aspecto mencionado para lograr ese equilibrio ideal en tu hogar mientras trabajas.
¡No olvides cuidarte! Tu bienestar es lo más importante.












